
Esta semana pone el foco en lo que haces con lo que ya está en marcha.
La energía lleva días moviéndose, pero ahora entra en otra fase. Empieza a definirse qué tiene base, qué puede crecer y qué ya no encaja igual. No desde la urgencia, sino desde una mirada más consciente sobre hacia dónde estás llevando tu energía.
Los tránsitos de estos días.
Iniciamos la semana con el sol entrando en Tauro y se marca un cambio claro de ritmo. Se cierra la intensidad de Aries y se abre una energía más estable, más lenta y orientada a construir. Lo que antes se iniciaba con impulso, ahora empieza a tomar forma y a pedir coherencia.
La semana avanza con la Luna en fase creciente, pasando por Géminis, Cáncer y Leo. Este recorrido no es casual: primero se activa lo mental, después lo emocional y, finalmente, la necesidad de expresarte y ocupar tu lugar. Es un proceso de dentro hacia fuera, que te lleva de entender… a sentir… y después a mostrar.
Hacia el final de la semana, el movimiento se intensifica. El 24 de abril, Venus entra en Géminis, y el 25, Urano hace lo mismo. Aquí se abre un cambio más amplio:
Urano entra en Géminis, donde permanecerá aproximadamente siete años, marcando un nuevo ciclo en la forma de pensar, comunicar y aprender.
Esto se traduce en una energía más dinámica, más mental y más abierta a cambios inesperados. Las relaciones, las ideas y las conversaciones empiezan a moverse desde otro lugar. No todo es estable, pero sí más flexible y más rápido.
Y justo en ese punto aparece la tensión. Entre el 25 y 26 de abril, el Sol forma cuadratura con Plutón.
Aquí hay algo que no puede seguir igual. Pueden aparecer decisiones que ya no se pueden posponer, dinámicas que piden cambio o situaciones que te obligan a posicionarte con más claridad.
Y, al mismo tiempo, se da una combinación clave: el Sol en Tauro busca estabilidad, mientras Urano termina de salir de ese mismo signo. La dirección está clara, pero también el reto de cómo sostenerla con bases que ya han cambiado.
Estos días nos acompaña el 2 de Oros…
Una carta que habla de ajuste, de movimiento y de adaptación constante. No es una carta de control, sino de equilibrio en medio del cambio.
Por un lado, hay una necesidad clara de construir algo sólido, de organizar y de dar forma a lo que ya has iniciado. Pero al mismo tiempo, hay factores que siguen moviéndose, cambiando o pidiendo flexibilidad.
Aquí la clave no es tenerlo todo resuelto. Es saber moverte sin perder el centro, ajustando sobre la marcha y entendiendo que no todo depende de controlarlo todo, sino de cómo te adaptas.
Para saber qué dicen las cartas del tarot sobre estas energías y cómo pueden manifestarse en tu vida, te invito a ver mis lecturas en mi canal 💫Espacio Tarot💫
Esta es la más recientes:
LO MEJOR QUE EMPIEZA A MOVERSE PARA TU SIGNO AHORA ✨
¡Feliz y productiva semana!
Un abrazo cósmico,
Annie
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