
Annie, tarotista y astróloga.
Cada persona tiene una historia que explica su forma de sentir el mundo. La mía es un recorrido entre raíces intensas y caminos que, en teoría, jamás debieron cruzarse… pero lo hicieron.
Me llamo Anastasia, aunque desde siempre me dicen Annie. Adoro mi nombre porque proviene del griego anástasis, «resurrección», y con el tiempo entendí que refleja mi esencia. En redes uso Annie por simplicidad, pero aquello que me define permanece intacto. Desde niña sentí una inclinación natural hacia el tarot, la astrología y todo lo que invita a mirar más allá de lo evidente. Esto no surgió de la nada: estaba profundamente conectado con mis raíces. Con los años, esa sensibilidad se convirtió en un camino consciente y hoy soy tarotista y astróloga, actividades que practico con dedicación, estudio y profundo respeto por lo simbólico.
Mi madre proviene de los Balcanes, una tierra intensa, compleja y cargada de historia. Mis abuelos nacieron en la región de Lika, Croacia, la misma tierra de la que proviene Nikola Tesla. Durante la Segunda Guerra Mundial fueron parte de los partisanos yugoslavos y, tras un durísimo camino, acabaron asentándose en Belgrado, la actual Serbia. De ellos aprendí la resiliencia, los valores firmes y la valentía. Y, a pesar del horror que sobrevivieron, también heredé una convicción que llevo siempre conmigo: jamás juzgar a alguien por aquello que no ha elegido. Las personas son sus decisiones y sus actos, no solo -dónde nacieron- ni cualquier cosa que, al final, es un mero prejuicio. Y para muestra, basta mirar la otra parte de la familia.
El lado paterno es distinto, pero también poderoso. Aquí nos vamos a Potosí, Bolivia, un lugar mítico de los Andes, al que llegó un italiano muy aventurero atraído por la leyenda de la montaña de plata. De esa mezcla nace mi padre, alguien de quién siempre sentí una energía profundamente chamánica: tenía un acceso especial a eso que llamamos lo invisible, dones que siempre despertaron en mí mucho respeto. Su vida fue tan particular como fascinante, y de él aprendí lo crucial que es la adaptabilidad, la confianza en uno mismo y el tener un optimismo a prueba de todo. Sus experiencias, dones y forma de ver la vida fueron también una enorme influencia para mí.
Viví muchos años en Venezuela, un país vibrante y lleno de contrastes que terminó de moldear mi perspectiva. Entre historias familiares casi irreales y realidades muy distintas entre sí, crecí hablando serbocroata (como se llamada la lengua oficial de la antigua Yugoslavia), español e inglés. Viajar y explorar distintos lugares del mundo se volvió parte natural de mi identidad.
Aunque siempre estuve en contacto con lo místico, mi formación y experiencia profesional terminó de perfeccionar esa sensibilidad. Soy ingeniera y analista, un camino que entrenó mi lógica, la precisión y la capacidad de observar patrones. Con el tiempo entendí, además, que todo eso se integra perfectamente con lo intuitivo, igual que Carl Jung (a quién admiro profundamente) trazó puentes entre ciencia, psique, arquetipos y sincronías.
Esa unión entre pensamiento crítico e intuición también define mi manera de acercarme al tarot y la astrología. En Espacio de Annie los comparto desde un enfoque honesto, responsable y fundamentado. No creo en utilizar el miedo, las promesas absolutas ni los mensajes fabricados para generar dependencia. Interpreto los símbolos con profundidad y criterio, respetando siempre la libertad de cada persona. Para mí, el tarot es una herramienta de comprensión y la astrología, un lenguaje que nos permite reconocer ciclos, posibilidades y momentos de transformación.
Esos contrastes entre razón y misterio, precisión y simbolismo, historia y sensibilidad constituyen mi forma de ver las cosas. Para mí nada es casual, y todo lo que hago nace del cruce entre mundos muy distintos, un encuentro que siento que me define.
Comparto este espacio para quienes buscan un lugar donde sentirse acompañados y encontrar sentido a lo que atraviesan. Un rincón creado con intención, profundidad y un toque de magia, pensado para ayudarte a comprenderte mejor, honrar tus procesos y avanzar con más claridad y confianza.
¡Bienvenid@!