
Hay momentos en los que algo empieza a aclararse poco a poco.
No todo está resuelto, pero sí lo suficiente como para notar que ciertas dudas ya no son las mismas.
Y cuando eso ocurre, aparece una sensación distinta: la de que algo pide ser decidido.

Hay momentos en los que algo empieza a aclararse poco a poco.
No todo está resuelto, pero sí lo suficiente como para notar que ciertas dudas ya no son las mismas.
Y cuando eso ocurre, aparece una sensación distinta: la de que algo pide ser decidido.