
Marte cambia por completo de expresión cuando entra en Piscis. El planeta del impulso, la voluntad y la afirmación deja atrás la confrontación directa para moverse en un territorio mucho más sensible. Aquí no se trata de avanzar por fuerza, sino de actuar cuando algo resuena profundamente por dentro.
Este tránsito marca un período en el que la energía se vuelve menos lineal y más emocional. La motivación ya no nace de la urgencia, sino del significado. Si algo no tiene sentido interno, cuesta sostenerlo. Si conecta con el corazón, la acción fluye casi sin esfuerzo.
Marte en Piscis no es débil. Es sutil. Y este año, en un cielo que ya empieza a prepararse para nuevos comienzos más firmes, su paso funciona como una depuración necesaria antes de dar el siguiente salto.
Hoy te cuento cómo se vive este tránsito, qué lo hace particular este año y cómo puede impactar tu carta natal.