
Noviembre comienza con una semana que invita a bajar un poco el ritmo y prestar atención a lo que empieza a aclararse.
Mercurio y Venus continúan retrógrados, así que todavía hay conversaciones, vínculos, decisiones y prioridades que necesitan tiempo. Aun así, estos días pueden traer una comprensión importante, de esas que no resuelven todo de golpe, pero sí cambian la forma en que miramos una situación.
Porque a veces no necesitamos una respuesta nueva, sino entender mejor una que ya teníamos delante…

Son días especialmente dinámicos, marcados por varios movimientos astrológicos que se concentran en un intervalo muy corto de tiempo.
Después de unos días especialmente intensos, podríamos pensar que el cielo nos concede una pequeña tregua. Sin embargo, esta semana guarda algunos contrastes interesantes.